martes, 30 de octubre de 2007

Albert Speer

Speer Y Hitler en París. Junio 1940


Speer inventó la teoría del “valor de las ruinas” —apoyada con entusiasmo por Hitler—, según la cual se construirían todos los nuevos edificios con unos puntos de fractura de forma que dejaran unas ruinas estéticamente agradables en el futuro lejano . Pretendía otorgar la dignidad de los vestigios romanos a las ruinas de los edificios del supuesto imperio del tercer reich, cientos de años después de su decadencia y muerte; a esto corresponde la elaboración por parte del arquitecto de dibujos en los que los edificios, todavía sin construirlos, aparecían ya semidestruidos, invadidos por la vegetación, tal como las ruinas romanas en los grabados de Piranesi.

Lo que desconocía increíblemente Speer es que las ruinas romanas se presentan así no por la acción del tiempo, sino del hombre, pues sobre todo en el Renacimiento - y antes - , con el Papa Julio II a la cabeza, se utiizaron esos edificios como cantera para los propios de la época.